En la isla llamada Omaxa donde vive la niña de los ojos grandes, cuando era febrero llego una peligrosa tormenta que sacudio todos los árboles y palmeras tapizando la playa de nueces, cocos y semillas.
Hoy la niña de los ojos grandes amaneció con hambre, salió temprano a ver que encontraba para el desayuno.
Cada día tenía el firme deseo de hacer realidad lo que soñaba.
Ayer por ejemplo soño con bajar al mar a ver que había, otro día soño con tener una labor que la apasionára. También soño con tener dos amigas y fue cuando Camila y la Bonita llegaron a su vida.
Hoy tenía ganas de desayunar. Frente a ella tenía cocos, semillas y nueces.
Y entonces penso…
Si como nueces me salen granos en la cara….

Si elijo comer un coco, me puedo asustar….

Y si decido comer semillas, algo germinará dentro de mi y prontito crecerá….

Esa idea ilumino la carita de la niña de los ojos grandes.
Y volvió a pensar que:
Más vale actuar a sabiendas de que te puedes arrepentir.
Que arrepentirte de no haber hecho nada.
Hoy te cuento con certeza que seguramente semillas habrá para el desayuno.