Jicotillo es un gato amistoso inteligente y educado. Cuando era pequeño Brisa lo rescató de los callejones. Jicotillo recuerda que le quitó los bichos que le picaban, le llevó con el veterinario que le inyectó antirrábicos y luego le cortó las uñas. Le dió alimentos nutritivos (el pobre estaba hambriento). Rápidamente aprendió que su cama es una caja de cartón pintada de verde con un almohada suavecita. Brisa le regaló un ratón de peluche.
Jicotillo es casi feliz. Su único problema son los ratones de la vecina.
Unos ratones maliciosos que le conocieron cuando Jicotillo vagaba en los pasillos. Cuando era pequeño. Jicotillo recuerda que se volvieron amigos inseparables. El los defendía de los los peligros y las dificultades. Ellos le conseguían alimentos. Jicotillo no se los comió entonces porque era tan pequeño que no se enteraba de nada. Cuando se conocieron, los ratones casi mueren de susto al verlo aparecer. Jicotillo vagaba extraviado cuando los sorprendió al final de un callejón sin salida dando mordiscos a un pan duro. Entonces los ratones quedaron paralizados y Jicotillo, sorprendido ante semejantes criaturas (nunca había visto a un ratón en su diminuta vida), comenzó a jugar con ellos haciéndolos rodar con sus almohadillas peludas. Le gustaron tanto que casi los hace vomitar de tanto darles vueltas en el piso. Los ratones comprendieron que Jicotillo estaba jugando y pasaron del terror al aburrimiento y luego a la desesperación. Como pudieron escaparon de las patitas juguetonas de Jicotillo y le dijeron que parara. Jicotillo por fin se detuvo, al escucharlos hablar. Entonces les preguntó cosas. Fue cuando se hicieron amigos.

Anoche le llegaron a visitar. Se metieron por debajo de la puerta y le despertaron con sus chillidos de raton amistoso. Jicotillo tuvo que calmarlos temeroso de que Brisa se diera cuenta. Le pidieron que los acompañara pero a Jicotillo lo callejero ya no se le da. Los despidió sin hacer ruido y luego se metio en su cama acolchonadita.
Pensaba que Brisa los descubriría algún día y entonces lo meterían en problemas. Estaba preocupado. Se durmió mordisqueando el ratón de peluche.